Ana Fernández, Area Director Leisure Travel Sales de Margaritaville Hollywood Beach, confirmó un mayor interés de mercados como Colombia, Argentina y Brasil.
La combinación de conectividad aérea, expansión de cruceros y búsqueda de experiencias “todo en uno” está abriendo una ventana para destinos del sur de Florida que históricamente quedaban a la sombra de Miami. En el IPW de Fort Lauderdale, Ana Fernández, Area Director Leisure Travel Sales de Margaritaville Hollywood Beach, explicó que el resort quiere capitalizar esa tendencia con una propuesta centrada en ubicación, entretenimiento y acceso comercial para el trade latinoamericano.
“La localización es buenísima: 15 minutos a distancia del aeropuerto y básicamente la misma distancia, 15 minutos a los puertos”, resumió Fernández, apuntando a un patrón que se ha vuelto clave para el turismo regional: el viajero que llega por crucero o que se embarca desde Fort Lauderdale y necesita una noche (o varias) antes o después del itinerario.
Esa ventaja logística se cruza, además, con un objetivo comercial explícito. “Ahora que los cruceros son tan grandes, que hay tanta conexión aérea de Colombia o Argentina, quiero empezar a explorar esos mercados”, dijo, en una señal de foco para el segundo semestre y la temporada 2027.
Fernández definió a Margaritaville Hollywood Beach como la propiedad insignia de la marca: “Es el Signature Property de los Resorts de Margaritaville. Tiene todo”. En su descripción, la estrategia pasa por ofrecer un destino donde el huésped pueda quedarse sin necesidad de moverse: “El hotel tiene todo, no hace falta salir de ahí, pero si uno quiere salir está súper bien localizado”.
El complejo cuenta con ocho restaurantes y bares, y una infraestructura pensada para distintos perfiles. Destacó tres piscinas, incluyendo una de adultos en el piso 11 con vista al océano, otra familiar con cascada y tobogán junto al Kids Club, y una tercera orientada al descanso con cabañas y un bar integrado al área de playa.
En la playa, explicó, hay “cabanas” y un food-truck para que el huésped no necesite volver a ingresar. Además, sumó una atracción que atrae en particular a los adolescentes: un “wave runner” estilo surf mecánico.
Más allá del resort, el entorno inmediato funciona como extensión de la experiencia. Fernández destacó que el hotel incluye bicicletas para recorrer el Broadwalk —el paseo costero de Hollywood Beach— por la mañana, y lo describió como un corredor con oferta para todo el día, con lugares donde ir a comer, tomar y restaurantes con música en vivo.
En términos de movilidad, Fernández subrayó la opción de water taxi justo cruzando la calle: “Si alguien no quiere conducir, se mueve en el water taxi”, con un sistema de múltiples paradas que conecta distintos puntos del área y vuelve al hotel.
En el frente de deportes acuáticos, mencionó kayaking, paddle boarding, jet skis y tours guiados o autoguiados. Y para el público que busca experiencias temáticas, Fernández contó que cada bar y restaurante ofrece margaritas diferentes, lo que permite armar una “ruta” dentro del propio hotel.
Consultada por una barrera típica del mercado latino —la comunicación—, Fernández aseguró que más de la mitad del staff habla español: “Esto es como Miami”, destacó, apuntando a un factor que suele facilitar la conversión cuando el cliente viaja en familia o con adultos mayores.
También destacó un cambio estructural para la distribución: “Por primera vez en muchos años” el hotel está conectado al canal mayorista que trabaja Latinoamérica. “Ahora está conectado y todos los tour operadores de Latinoamérica lo pueden conseguir a través de major wholesalers”, afirmó, mencionando nombres habituales del ecosistema B2B como Hotelbeds y WebBeds, además de otros actores.
En su lectura, eso abre una oportunidad real para reposicionar el resort en la región: “Estamos abriendo esas puertas al mercado latino”, dijo, explicando que el flujo viene creciendo por la lógica pre y post crucero y por mayor conectividad aérea. Y anticipó que la estrategia seguirá con famtours, acciones con aerolíneas y una presencia más sostenida en los mercados objetivo para la planificación de la próxima temporada.
Con el mapa del turismo del sur de Florida moviéndose hacia experiencias más completas y estadías más eficientes, Margaritaville Hollywood Beach busca que el viajero latino no solo pase por el área, sino que la use como base: cerca del aeropuerto, cerca del puerto y con una propuesta que, como resume Fernández, mezcla descanso, vida y entretenimiento bajo un mismo techo.


