El político barranquillero, figura clave de la campaña presidencial, asumirá una cartera estratégica para la política comercial, industrial y turística de Colombia. Su gestión estará marcada por las relaciones con Estados Unidos y China, además de los desafíos internos en materia de aranceles, industria y turismo.
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que Mauricio Gómez Amín será el próximo ministro de Comercio, Industria y Turismo, una de las carteras más sensibles del nuevo gobierno por su peso en la agenda económica y por las tensiones comerciales que atraviesan a América Latina.
El nombramiento forma parte del primer bloque de definiciones ministeriales del Ejecutivo entrante y confirma el ascenso de una de las figuras políticas más cercanas a De la Espriella durante la campaña presidencial. Gómez Amín fue jefe político de la candidatura y ocupó un lugar relevante en el equipo que acompañó al presidente electo en su llegada al poder.
Abogado de 44 años, especialista en Derecho Público de la Universidad del Norte y con estudios en Gerencia Política y Gobernabilidad en la Universidad del Rosario, Gómez Amín ha desarrollado su carrera entre Barranquilla y el Congreso colombiano.
Su trayectoria comenzó como edil de la localidad Norte de Barranquilla entre 2004 y 2007. Luego fue concejal durante dos períodos, entre 2008 y 2013; representante a la Cámara por el departamento del Atlántico desde 2014; y senador por el Partido Liberal desde 2018.
Con su llegada al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el gobierno entrante ya tiene definidas nueve de las dieciocho carteras del Ejecutivo colombiano. De la Espriella ha señalado que dará a conocer el gabinete completo antes de su posesión, prevista para el 7 de agosto.
El nuevo ministro asumirá una cartera con varios frentes abiertos. Uno de los más relevantes será la relación comercial con Estados Unidos, país que ha buscado avanzar en acuerdos con gobiernos latinoamericanos afines para reforzar su posición frente a la creciente presencia de China en la región.
Según los antecedentes disponibles, Washington habría postergado las conversaciones con Colombia hasta después de las elecciones, con el objetivo de impulsar un acuerdo que otorgue prioridad a la relación bilateral en materia de inversión e intercambio de bienes y servicios.
La cartera también tendrá bajo su responsabilidad el turismo, un sector que ha ganado protagonismo en la economía colombiana durante los últimos años. Su peso, sin embargo, varía según la metodología utilizada y oscila entre el 2,2 y el 5% del PIB.



