El regulador ferroviario británico dio una aprobación preliminar al acuerdo que permitirá a la compañía de Richard Branson utilizar la línea de alta velocidad HS1.
La competencia en los trenes internacionales que conectan Reino Unido con Europa continental está cada vez más cerca. Virgin Trains obtuvo una nueva autorización regulatoria clave para comenzar a operar servicios de alta velocidad desde Londres hacia París, Bruselas y Ámsterdam a partir de 2030, un proyecto que busca disputar directamente el mercado dominado durante más de tres décadas por Eurostar.
La Office of Rail and Road (ORR), autoridad reguladora ferroviaria de Reino Unido, decidió preaprobar un nuevo acuerdo marco de acceso a las vías entre HS1 Limited —que opera comercialmente como London St. Pancras Highspeed— y VTE OPCO Limited, la sociedad de Virgin Trains. El convenio contempla hasta 20 nuevos servicios diarios de ida y vuelta entre Londres y las tres ciudades europeas.
La autorización está prevista para el período comprendido entre el 1 de octubre de 2030 y el 31 de diciembre de 2040. Virgin y London St Pancras Highspeed tienen hasta el 4 de septiembre de 2026 para formalizar el acuerdo.
De acuerdo con la documentación difundida sobre el proyecto, la ruta Londres-París comenzaría con seis frecuencias diarias por sentido en octubre de 2030, aumentaría a diez durante 2031 y llegaría posteriormente a 13 servicios diarios en cada dirección. Bruselas recibiría cuatro frecuencias por sentido y Ámsterdam, tres, una vez completado el despliegue.
Virgin había anticipado que su objetivo era conectar London St Pancras International con París, Bruselas y Ámsterdam para 2030, con posibilidades de extender posteriormente la red hacia otros puntos de Europa.
La entrada de un segundo gran operador supondría un cambio relevante para uno de los corredores ferroviarios internacionales más utilizados del continente. Eurostar ha sido hasta ahora el único operador de servicios de pasajeros de alta velocidad a través del túnel desde la década de 1990.
Aunque el anuncio representa uno de los avances más importantes del proyecto, Virgin todavía no tiene todas las autorizaciones necesarias para comenzar a transportar pasajeros entre Reino Unido y el continente.
La aprobación obtenida corresponde al acceso a HS1, la línea británica de alta velocidad de 109 kilómetros que conecta London St Pancras con la entrada del Túnel del Canal, en Kent. El acceso al propio Eurotúnel es un procedimiento separado.
La compañía tendrá además que adquirir los trenes, conseguir acceso a las redes ferroviarias de Francia, Bélgica y Países Bajos, obtener certificaciones de seguridad tanto británicas como europeas y completar los acuerdos relativos a estaciones y mantenimiento.
Virgin resolvió en octubre de 2025 uno de los principales problemas que enfrentaban los potenciales competidores de Eurostar: dónde guardar y mantener sus trenes. La ORR autorizó entonces a la compañía a utilizar Temple Mills International, en el este de Londres, el depósito actualmente utilizado por Eurostar y el único conectado directamente con la infraestructura de HS1.
Richard Branson anunció posteriormente la intención de adquirir 12 trenes Alstom Avelia Stream, aunque la compra del material rodante sigue formando parte de los pasos que deben completarse antes de comenzar las operaciones.
Durante 2025, 11,8 millones de pasajeros de Eurostar atravesaron el Túnel del Canal, un incremento del 5% interanual, impulsado tanto por la demanda en las rutas tradicionales Londres-París y Londres-Bruselas como por la recuperación de los servicios directos con Ámsterdam.
El operador anunció además una nueva flota de trenes Alstom Avelia Horizon de dos pisos, con alrededor de 20% más de capacidad por unidad, y proyecta ampliar sus conexiones hacia Alemania y Suiza. Su planificación contempla alrededor de 40 trenes aptos para operar a través del Canal, frente a unos 25 actualmente.



