La industria turística estadounidense planteó al gobierno de Donald Trump una meta de 100 millones de visitantes extranjeros anuales para 2030.
Estados Unidos busca dar un nuevo impulso a su turismo internacional con una meta ambiciosa: alcanzar los 100 millones de visitantes extranjeros anuales para 2030. La propuesta fue presentada por la U.S. Travel Association, la principal organización empresarial del sector, tras una reunión de sus directivos con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.
La iniciativa pretende aprovechar el impacto de los grandes acontecimientos internacionales y fortalecer la competitividad del país como destino turístico.
Geoff Freeman, presidente y CEO de U.S. Travel Association, señaló que el encuentro con el presidente permitió analizar las oportunidades económicas del turismo y establecer una perspectiva de crecimiento para los próximos años. Según sus estimaciones, alcanzar los 100 millones de visitantes internacionales permitiría generar US$ 81.000 millones adicionales en gastos turísticos y más de 400.000 puestos de trabajo.
Freeman recordó que Estados Unidos recibió cerca de 80 millones de visitantes internacionales en 2018, durante el primer mandato de Trump, y sostuvo que el país dispone de una oportunidad para superar ampliamente ese registro. La aspiración de convertirse en el destino más visitado del mundo forma parte de la propuesta empresarial, aunque todavía no constituye una meta formalizada mediante una nueva estrategia gubernamental.
El desafío es considerable si se observan los resultados recientes. De acuerdo con la Oficina Nacional de Viajes y Turismo de Estados Unidos (NTTO), el país recibió 68,3 millones de visitantes internacionales en 2025, un descenso del 5,5% respecto del año anterior. La caída estuvo relacionada principalmente con la contracción de las llegadas desde Canadá, uno de sus mercados emisores más importantes.
Las proyecciones oficiales publicadas en 2026 anticipan una recuperación gradual: 70,5 millones de visitantes este año, 74,1 millones en 2027 y 78,7 millones en 2028. Para 2030, la NTTO estima 85,2 millones de llegadas internacionales, una cifra que quedaría casi 15 millones por debajo de la nueva aspiración sectorial.
La estrategia turística estadounidense encuentra en el calendario de grandes acontecimientos internacionales uno de sus principales motores de crecimiento. La Copa Mundial de Fútbol de 2026, el 250.º aniversario de la independencia estadounidense y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 ofrecen oportunidades para aumentar la visibilidad del destino y estimular la llegada de visitantes.
Sin embargo, la industria reconoce que estos acontecimientos no serán suficientes por sí solos. Para transformar la exposición internacional en un crecimiento sostenido del turismo receptivo, será necesario mejorar las condiciones de acceso al país, fortalecer la conectividad aérea y facilitar la experiencia de los viajeros.
Entre los principales obstáculos identificados por U.S. Travel figuran las demoras en el procesamiento de visas, los costos asociados con los trámites migratorios y la necesidad de modernizar los controles aeroportuarios. La entidad también reclama inversiones en infraestructura, mayor eficiencia en los procedimientos de ingreso y el fortalecimiento de Brand USA, organismo responsable de la promoción turística internacional.
El contexto económico agrega dificultades. Según las previsiones de U.S. Travel, el gasto de los visitantes extranjeros alcanzaría US$ 178.000 millones en 2026, todavía un 18% por debajo del nivel de 2019 en términos reales. A ello se suman la incertidumbre geopolítica, la evolución de los precios y la percepción del destino en algunos mercados emisores.



