La 50ª edición del Tianguis Turístico México abrió en Expo Mundo Imperial con miles de asistentes, una agenda cargada de reuniones y un mensaje de recuperación para Guerrero.
Con el inicio de la edición 50 del Tianguis Turístico, Acapulco volvió a colocarse como vitrina mayor del turismo mexicano en un momento clave para la reactivación del destino y la región de Guerrero. La sede —Expo Mundo Imperial— recibe durante cuatro días a empresas, destinos, operadores y autoridades con una consigna que se repite en los discursos: el evento no solo es una feria comercial, sino un símbolo de resiliencia y de relanzamiento del puerto tras los desafíos recientes.
Las cifras del arranque apuntan alto: se dan cita en el evento más de 8.000 visitantes y participantes, con presencia internacional —incluyendo países con stands propios— y una intensa agenda de negocios. En ese marco, la secretaria de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que para esta edición se registraron casi 59 mil citas de negocios, un incremento de 40% versus el año anterior, uno de los indicadores más observados por el trade para medir tracción comercial real.
El evento, además, apunta a una derrama directa relevante para el puerto. Estimaciones difundidas en la cobertura local ubican el impacto económico en torno a MXN $1.150 millones, un impulso que se siente en hotelería, transporte, alimentación y servicios asociados a eventos. La gobernadora Evelyn Salgado sostuvo además que Acapulco cuenta actualmente con 17.000 habitaciones en operación, equivalentes a 90% de la capacidad instalada, tras el golpe del huracán Otis.
La inauguración, sin embargo, tuvo un episodio inesperado: un apagón de aproximadamente 20 minutos dejó el escenario a oscuras y obligó a improvisar con linternas de celulares para continuar los discursos. El incidente se convirtió en uno de los momentos más comentados del primer día, aunque no alteró la programación general del Tianguis.
Más allá del volumen de citas, el Tianguis 2026 busca empujar una agenda de mediano plazo. Entre los ejes que se instalaron en la conversación pública aparecen la “democratización” de los beneficios del turismo (con énfasis en comunidades, pueblos originarios y mujeres emprendedoras), la competitividad con una oferta inteligente, conectada y sostenible, y el turismo como herramienta de reconstrucción social.
La organización reforzó asimismo el componente de innovación y promoción al consumidor. Coberturas sectoriales describen un programa con activaciones culturales y gastronómicas, integración de Pueblos Mágicos y la intención de expandir el foco más allá del “sol y playa”, incorporando turismo comunitario y patrimonio cultural de los 32 estados presentes en el piso de exhibición.
Dentro del calendario de actividades, uno de los hitos destacados fue el 28 de abril, con la entrega de los Premios Excelencias México, reconocimientos orientados a sostenibilidad, gastronomía e innovación turística.
El Tianguis Turístico 2026 se extiende hasta el 30 de abril, con el desafío de transformar el impulso simbólico en acuerdos concretos y señales sostenibles de confianza. Para Acapulco, la edición 50 opera como termómetro: si el puerto logra capitalizar la vitrina, el mensaje al mercado es que no solo está de vuelta, sino que busca competir nuevamente en la primera línea del turismo regional.

