Organizaciones del sector solicitaron a la Comisión Europea flexibilidad para frenar temporalmente el nuevo Sistema de Entrada/Salida Schengen. Advierten que las largas filas en controles migratorios afectan la operación.
Las aerolíneas y aeropuertos de Europa volvieron a pedir a la Comisión Europea la suspensión temporal del Sistema de Entrada/Salida Schengen, conocido como EES, ante las demoras que estaría generando en los controles fronterizos durante el período de mayor movimiento turístico del verano boreal.
La solicitud fue planteada en una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que Airports Council International Europe (ACI) advirtió que la industria llegó a un “punto crítico” por las dificultades operativas que se registran en distintos aeropuertos del continente.
Según las organizaciones del sector, los viajeros enfrentan largas filas debido a que las instalaciones de control fronterizo no logran procesar las llegadas con la rapidez necesaria. Esta situación, sostienen, también impacta en las aerolíneas, que pueden llegar al cierre de embarque con pasajeros aún detenidos en los controles migratorios.
“El actual proceso de implementación del EES está generando graves consecuencias operativas, afectando a los pasajeros y sometiendo a autoridades fronterizas, aeropuertos y aerolíneas a una presión insostenible”, señalaron los grupos de la industria en la carta.
El reclamo se produce en plena temporada alta europea, un período clave para el turismo internacional y especialmente relevante para los viajeros de larga distancia, incluidos los procedentes de América Latina. Para estos mercados, las demoras en frontera pueden incidir en la experiencia de viaje, las conexiones aéreas y la percepción general del destino.
Las entidades también advirtieron que el problema podría afectar la reputación de Europa como una región eficiente, accesible y competitiva para el turismo. En la carta sostienen que ya existen señales de viajeros internacionales que estarían reconsiderando sus planes por la posibilidad de enfrentar demoras excesivas en los controles de ingreso.
El EES busca reforzar la seguridad y modernizar la gestión de fronteras mediante el registro electrónico de entradas y salidas de viajeros no pertenecientes al espacio Schengen. Sin embargo, para el sector aéreo, su aplicación requiere mayor flexibilidad operativa, especialmente cuando el volumen de pasajeros supera la capacidad real de los puestos de control.
ACI Europe solicitó contar con mecanismos que permitan suspender completamente los procedimientos del EES de manera preventiva cuando la cantidad de pasajeros exceda la capacidad operativa de las instalaciones fronterizas. La petición apunta, al menos, a los meses de julio y agosto, considerados críticos por el alto flujo de viajes.
Además, las organizaciones propusieron trabajar con los Estados miembros para establecer, hacia septiembre, un mecanismo permanente de flexibilidad operativa. La idea es que las autoridades de control fronterizo puedan suspender el sistema bajo circunstancias excepcionales claramente definidas, con el objetivo de garantizar una gestión más eficiente y centrada en el pasajero.
Pese a las críticas, ACI Europe remarcó que respalda los objetivos del EES y que la seguridad y la eficiencia fronteriza no deben ser metas contrapuestas. Para la entidad, el desafío está en adaptar el despliegue del sistema a las condiciones reales de operación de aeropuertos y autoridades migratorias.



