Desde el 1 de agosto, los pasajeros extranjeros de cruceros que llegan a puertos mexicanos deben pagar US$10 por concepto de Derecho de No Residente, el doble de la tarifa anterior.
México avanzó este mes con la segunda etapa de su esquema fiscal para pasajeros extranjeros de cruceros, al elevar de US$5 a US$10 por persona el Derecho de No Residente (DNR), una medida que comenzó a regir el 1 de agosto de 2026 y que contempla nuevos incrementos durante los próximos dos años.
La tasa afecta a los viajeros extranjeros que ingresan a territorio mexicano a bordo de buques de crucero y forma parte de un mecanismo progresivo acordado entre las autoridades federales y representantes de la industria naviera. El objetivo fue evitar la aplicación inmediata de un cargo mayor y dar más tiempo a las compañías y pasajeros para absorber el nuevo costo.
El calendario establece cuatro etapas. Entre el 1 de julio de 2025 y el 31 de julio de 2026, el cobro fue de US$5 por pasajero. Desde el 1 de agosto de este año y hasta el 30 de junio de 2027, asciende a US$10. Posteriormente, aumentará a US$15 entre julio de 2027 y julio de 2028, para finalmente alcanzar US$21 desde el 1 de agosto de 2028 hasta el 30 de septiembre de 2030.
El incremento actual representa, por tanto, una duplicación de la tarifa vigente durante los primeros 13 meses del programa. El cargo se aplica una sola vez por itinerario en México, independientemente de la cantidad de puertos nacionales que visite el crucero. Un pasajero que haga escalas, por ejemplo, en Cozumel y Costa Maya no tendrá que abonar nuevamente el derecho en cada destino.
En la práctica, las líneas de cruceros suelen incorporar este monto dentro de los impuestos, tasas y gastos portuarios asociados a la reserva, por lo que el nuevo valor puede trasladarse al precio final pagado por el viajero.
La implementación gradual responde en parte a las características particulares de la industria. Las navieras planifican rutas y despliegues de barcos con años de anticipación, por lo que modificaciones abruptas en los costos de escala pueden incidir en la selección de destinos y puertos incluidos en los itinerarios futuros.
El incremento del impuesto abre un nuevo desafío para los destinos mexicanos de cruceros. Puertos como Cozumel y Costa Maya, fundamentales en los circuitos del Caribe, compiten directamente con escalas de otros países y territorios de la región. El costo total que deben afrontar las navieras y sus pasajeros es uno de los factores considerados al momento de diseñar los itinerarios.



