Un lago seco, probablemente debido al cambio climático, permitió el descubrimiento de una nueva escultura de piedra que hasta ahora era desconocida para las comunidades nativas de la isla.
La comunidad Ma’u Henua anunció el descubrimiento de un nuevo moai sepultado en el fondo seco de un lago de la Isla de Pascua.
El hallazgo fue realizado por un equipo de voluntariado científico de la Universidad de Chile, la Universidad Andrés Bello y la Universidad O’Higgins, en colaboración con Ma’u Henua y la Conaf.
El descubrimiento es clave para la comunidad Rapa Nui, ya que el moai se encontraba en un lugar desconocido incluso para sus ancestros. El vicepresidente de Ma’u Henua, Salvador Atan Hito, dijo a la prensa estadounidense que “es un descubrimiento muy importante porque está aquí en el lago y nadie sabe que existe. Ni siquiera nuestros abuelos sabían sobre él”.
El Dr. Terry Hunt, profesor de arqueología en la Universidad de Arizona especializado en estas estatuas, destacó que es el primero de su tipo en el lugar donde fue encontrado.
“Creemos que conocemos todos los moai, pero luego aparece otro, un nuevo descubrimiento, en este caso en el lago”, afirmó. “Cuando hay un moai en el lago, posiblemente hay más”, aseguró Hunt.
El cambio climático habría contribuido al secado del lago, lo que ha permitido el estudio del área y la posibilidad de descubrir más moais en el lecho del antiguo espejo de agua. Los investigadores planean ahora estudiar el moai para determinar hace cuánto tiempo fue tallado.
El hallazgo es especialmente importante ya que el moai fue encontrado en el cráter de Rano Raraku. Según la comunidad, el estudio del moai podría generar una nueva perspectiva sobre la historia y cómo sus ancestros utilizaron este asentamiento cultural y los recursos, así como las transformaciones ideológicas y rituales a través del tiempo.
El moai hallado es de toba de lapilli, “de cuerpo completo con rasgos reconocibles, pero no claramente definidos. Sus atributos faciales principales se logran identificar pese a estar muy erosionado”.
“Este moai tiene un alto potencial de estudio científico y natural, es un hallazgo muy singular, debido a que es el primer descubrimiento de un moai al interior de la laguna del cráter de Rano Raraku, algo nunca visto”, indicó la comunidad.