La tensión en el Caribe aumentó este fin de semana tras la emisión de una advertencia por parte de Estados Unidos, recomendando a las aerolíneas “extremar la precaución” al sobrevolar Venezuela debido al despliegue militar estadounidense en la región. La alerta, emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA), ha llevado a siete aerolíneas internacionales a suspender temporalmente sus vuelos hacia el país sudamericano, mientras las aerolíneas venezolanas continúan operando con normalidad.
Latam Airlines, la mayor aerolínea de América Latina, fue una de las primeras en reaccionar a la advertencia. El 23 de noviembre, la compañía confirmó la cancelación de sus vuelos entre Bogotá y Caracas para el 23 y 24 de noviembre, citando la seguridad de sus pasajeros y tripulaciones como prioridad. La empresa destacó que continuará monitoreando la situación y mantendrá informados a sus clientes.
Turkish Airlines, la aerolínea más grande de Turquía, también suspendió sus vuelos a Caracas entre el 24 y el 28 de noviembre. De acuerdo con Marisela de Loaiza, presidenta de la Asociación de Líneas Aéreas en Venezuela (ALAV), otras aerolíneas internacionales como Iberia (España), TAP (Portugal), Gol (Brasil) y Avianca (Colombia) ya habían cancelado sus vuelos previamente, siguiendo la recomendación de la FAA.
Aerolíneas venezolanas continúan operando
A pesar de la suspensión de vuelos internacionales, las aerolíneas nacionales de Venezuela han mantenido sus operaciones. Las compañías Rutaca, Laser, Estelar y Venezolana de Aviación informaron que sus vuelos nacionales e internacionales siguen operando sin interrupciones. Estas aerolíneas, todas venezolanas, han comunicado en sus redes sociales y canales oficiales que no han detenido sus rutas, lo que asegura la conectividad interna y con destinos internacionales como Panamá, España y Curazao.
La suspensión de vuelos coincide con el creciente despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, anunciado en agosto del presente año, con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico. Sin embargo, el gobierno venezolano ha interpretado este movimiento como una amenaza de invasión y un intento por desestabilizar el régimen de Nicolás Maduro. El reciente incremento de la presencia militar en la región ha generado una fuerte reacción diplomática por parte de Venezuela, que denuncia lo que considera una agresión.
Ramesh Lutchmedial, exdirector general de Aviación Civil de Trinidad y Tobago, comentó que la decisión de la FAA no implica un “conflicto inminente”, sino que es simplemente una recomendación de precaución para las aerolíneas estadounidenses. Esta alerta, según Lutchmedial, no afecta la seguridad general de los vuelos hacia Venezuela, sino que se trata de una medida precautoria en un contexto de alta incertidumbre.
Por otro lado, el gobierno de Venezuela ha denunciado las sanciones y medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos, que incluyen el reciente aumento de la recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Nicolás Maduro, además de la próxima designación del Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO). Esta designación, que podría ser anunciada el lunes 24 de noviembre por el Departamento de Estado de Estados Unidos, promete incrementar aún más las tensiones en la región.
Perspectivas para el sector turístico
La suspensión de vuelos internacionales, aunque ha generado incertidumbre, también ha resaltado la capacidad de las aerolíneas venezolanas para mantener la conectividad. No obstante, la situación sigue siendo volátil y depende de cómo evolucione el despliegue militar estadounidense y la respuesta diplomática de Venezuela.
A pesar de las complicaciones, el gobierno de Maduro ha intentado mostrar resiliencia ante la crisis y sigue asegurando la operación de sus aerolíneas nacionales. Sin embargo, la falta de vuelos internacionales podría tener un impacto negativo en el sector turístico, ya que los turistas internacionales se ven limitados en sus opciones de vuelos hacia el país.


