La iniciativa plantea un gravamen del 3 % a estancias y consumo de visitantes internacionales. El objetivo es mitigar el impacto de la gentrificación y financiar infraestructura y vivienda en la capital.
En medio del debate por el impacto del turismo y las rentas de corta estancia en el mercado inmobiliario, el diputado del Partido Acción Nacional (PAN) mexicano, Federico Chávez Semerena, presentó una iniciativa para crear un Impuesto por Estancia Turística dirigido exclusivamente a turistas extranjeros, con miras al Mundial de Fútbol 2026.
La propuesta busca aplicar un gravamen del 3 % al hospedaje —incluyendo hoteles y plataformas como Airbnb— así como al consumo en restaurantes y establecimientos utilizados por visitantes internacionales. Según el legislador, el objetivo es que el turismo extranjero contribuya a mitigar los efectos de la gentrificación, el encarecimiento de rentas y el desplazamiento de habitantes en colonias de alta demanda como Roma, Condesa, Juárez, Centro, Polanco y Del Valle.
La iniciativa surge en el contexto de la próxima Copa del Mundo 2026, evento que tendrá a la Ciudad de México como una de sus sedes. De acuerdo con el diputado, el auge de las rentas temporales podría intensificarse con la llegada masiva de visitantes, profundizando la transformación de vivienda habitacional en alojamiento turístico y reduciendo la oferta disponible para residentes.
Actualmente, la capital mexicana recibe más de 14 millones de visitantes al año, cifra que se proyecta al alza durante el Mundial. Este flujo, sumado al fenómeno de los nómadas digitales, ha incrementado la presión sobre servicios públicos, movilidad, abastecimiento de agua y, especialmente, acceso a la vivienda.
Según estimaciones incluidas en la iniciativa, el nuevo impuesto podría generar entre 1.500 y 2.500 millones de pesos anuales, e incluso hasta 5.000 millones si se considera el consumo total del turismo extranjero. Los recursos serían destinados a infraestructura urbana, servicios públicos y programas de vivienda.
El legislador argumentó que medidas similares ya operan en ciudades con fuerte presión turística como París, Roma, Madrid, Berlín y Tokio, así como en otros destinos mexicanos. Asimismo, señaló que la propuesta contempla mecanismos de transparencia para garantizar que los fondos se utilicen en la mitigación de impactos urbanos.


