La participación de mujeres en la aviación comercial alcanza nuevos máximos impulsada por iniciativas como 25by2025, según datos citados por expertos y reportes del sector. Aun así, la brecha se mantiene en la cúpula ejecutiva y en áreas técnicas donde la representación femenina sigue siendo baja.
La aviación comercial, históricamente marcada por roles de género rígidos —con cabinas de mando dominadas por hombres y tripulaciones integradas mayoritariamente por mujeres— muestra señales de cambio sostenido. En los últimos años, el avance de políticas de diversidad e inclusión comenzó a reflejarse con mayor visibilidad femenina en posiciones de pilotaje, mantenimiento, control de tráfico aéreo y liderazgo operativo, en un proceso que, según especialistas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI/ICAO), aún tiene espacio para crecer.
En la industria, la diversidad se presenta también como una variable práctica: ampliar el acceso a talento, reducir barreras históricas y fortalecer la resiliencia organizacional en un mercado más competitivo tras la pandemia. En esa línea, los expertos destacan que entornos más inclusivos no solo favorecen el desarrollo profesional interno, sino que pueden aportar innovación tecnológica y operacional, además de mejorar la experiencia percibida por pasajeros al generar espacios más acogedores.
Los datos muestran avances, aunque desde una base todavía baja. Un reporte de Aerviva señala que las mujeres representan 4,7% de los pilotos comerciales a nivel global. En áreas técnicas y de control, la presencia femenina alcanza 3,1% en ingeniería de mantenimiento de aeronaves y 21,1% entre controladores de tráfico aéreo. La visibilidad de mujeres en el sector habría subido cerca de 25% respecto del año anterior, según el mismo informe.
Parte de ese progreso se atribuye a la campaña 25by2025 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que impulsa a aerolíneas participantes a fijar metas medibles para incrementar la representación femenina en distintos roles y programas de formación. Según los resultados citados, la iniciativa se asocia con un 37% más de mujeres en el “flight deck” y un aumento de 24% en mujeres en posiciones senior dentro de organizaciones vinculadas a la industria.
Sin embargo, el “techo” se mantiene en la alta dirección. Solo 6% de los CEO de aerolíneas son mujeres. En paralelo, organizaciones como Women in Aviation International (WAI) aparecen como actores relevantes para acelerar el acceso, con becas y programas de formación orientados a una nueva generación, en particular perfiles con base STEM.
En el plano institucional, la OACI formalizó recientemente un entendimiento con Amadeus para apoyar la iniciativa No Country Left Behind (NCLB), que forma parte del Plan Estratégico 2026–2050 del organismo. El acuerdo busca fortalecer capacidades para adoptar tecnologías digitales avanzadas que mejoren eficiencia, seguridad y sostenibilidad del transporte aéreo, con el objetivo de que más países puedan acelerar su transformación digital y capturar beneficios sociales y económicos del sector.


