El próximo Congreso de COCAL tendrá lugar del 3 al 5 de marzo de 2027, retomando su calendario original y consolidando su rol como punto de encuentro de la industria MICE latinoamericana.
El Congreso COCAL 2027 ya tiene sede confirmada. Panamá recibirá la próxima edición del encuentro latinoamericano de la industria de reuniones, congresos, convenciones e incentivos. La cita serán los días 3, 4, 5 y 6 de marzo de 2027, con lo que el evento volverá a su calendario tradicional, luego de la edición realizada este año en Fortaleza, Brasil.
El anuncio fue realizado al cierre del 42º Congreso COCAL, que reunió en la capital cearense a más de 900 participantes de 18 países de América Latina y 15 estados brasileños, en dos jornadas dedicadas al segmento MICE. Para la organización, la próxima edición en Panamá representa una continuidad estratégica para consolidar el congreso como una plataforma regional de negocios, conocimiento y cooperación.
El presidente de COCAL, Julio César Bojórquez, destacó que el retorno a marzo implica trabajar con un plazo más breve de preparación, pero subrayó que el objetivo será mantener el crecimiento del encuentro y reforzar su papel como espacio de articulación para la industria latinoamericana de eventos.
La confirmación de Panamá llega después de una edición en Fortaleza marcada por un hito institucional: la firma de la Carta de Fortaleza, el primer documento de este tipo impulsado por la Asociación de la Industria de Reuniones de América Latina. El texto establece 12 directrices para fortalecer el sector en los próximos años, con énfasis en políticas públicas permanentes, transformación digital, sostenibilidad, profesionalización, liderazgo joven, multilingüismo, conectividad aérea e integración regional.
Entre los puntos centrales del manifiesto se encuentra el reconocimiento de la industria de eventos como un sector estratégico, la necesidad de transformar datos en inteligencia regional de mercado, la creación de eventos propios latinoamericanos, el impulso a una red global de profesionales de la región y la construcción de una promoción integrada que incorpore también a actores externos al turismo tradicional.
La Carta de Fortaleza plantea además una mirada más amplia sobre el impacto del segmento MICE. Según la visión expuesta por COCAL, los eventos no deben ser entendidos únicamente como una actividad turística, sino como una plataforma capaz de generar empleo, atraer inversiones, impulsar destinos, promover conocimiento y conectar territorios.
La edición brasileña también puso en debate la necesidad de renovar los formatos de congresos y convenciones. Durante el encuentro, Bojórquez planteó que los eventos deben dialogar más con los destinos anfitriones y salir del esquema tradicional centrado exclusivamente en centros de convenciones, incorporando espacios públicos, cultura local, gastronomía, naturaleza, tecnología y experiencias urbanas.
Para Fortaleza, haber recibido COCAL tuvo además una lectura estratégica. La ciudad buscó posicionarse como un destino competitivo para grandes eventos internacionales, respaldada por una industria que en 2025 habría movilizado cerca de R$ 1.170 millones en eventos, con un crecimiento de 15% respecto del año anterior, según datos expuestos por la Secretaría de Turismo local.
El congreso también permitió discutir los factores que inciden en la captación de eventos internacionales. Representantes gubernamentales coincidieron en que la promoción por sí sola no basta: los destinos necesitan infraestructura, proveedores organizados, conectividad, gobernanza público-privada y una propuesta auténtica vinculada a su identidad local.



