El caudal del río cayó en Rumania a su nivel más bajo desde 1996, afectando a los cruceros turísticos, que debieron modificar itinerarios, retrasar salidas o trasladar pasajeros por carretera.
El fuerte descenso del caudal del Danubio está alterando el transporte fluvial de carga y pasajeros en distintos puntos de Europa, con consecuencias especialmente visibles en Rumania y Hungría.
Durante el fin de semana del 18 y 19 de julio, el caudal en el punto de entrada del río a territorio rumano cayó a unos 1.700 metros cúbicos por segundo, frente a un promedio habitual de 4.700 metros cúbicos por segundo para ese mes. Se trata del nivel más bajo registrado en esa zona desde 1996.
La falta de profundidad dejó bancos de arena expuestos, obligó a detener barcazas cargadas con cereales y provocó la suspensión de varios servicios de transbordadores en sectores cercanos a la frontera entre Rumania y Bulgaria.
El impacto también llegó al turismo fluvial. Algunos cruceros que navegaban desde Budapest hacia el delta del Danubio tuvieron que interrumpir sus recorridos y permanecer atracados en puertos intermedios.
En determinados casos, los operadores trasladaron a los pasajeros por carretera hasta Bucarest para continuar sus programas turísticos, debido a que las embarcaciones no podían avanzar hacia sus destinos previstos.
La situación se repitió en Hungría, donde el nivel del río en Budapest llegó a ubicarse a solo ocho centímetros de su mínimo histórico. Varios cruceros quedaron detenidos o a la espera en puertos como Budapest y Mohács, mientras las excursiones fluviales hacia ciudades del norte fueron suspendidas temporalmente.
Una de las principales empresas húngaras de navegación turística reportó una caída de 18% en sus reservas durante julio, atribuida a cancelaciones y cambios operativos. Los cruceros internacionales movilizan alrededor de 600.000 pasajeros al año en Hungría y constituyen uno de los segmentos más relevantes de su actividad fluvial.
Algunos operadores internacionales también cancelaron un número limitado de salidas en el Danubio y el Rin, ante la imposibilidad de garantizar la continuidad de los itinerarios.


