EEUU certificó un nuevo modelo de Boeing para vuelos comerciales

El modelo más pequeño y de mayor alcance de la familia 737 MAX se aprobó tras un proceso de revisión de casi una década. La autorización permite iniciar su producción y preparar las primeras entregas.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) certificó el Boeing 737 MAX 7 para operaciones comerciales, un avance que permitirá al fabricante estadounidense ampliar su oferta de aeronaves de pasillo único y comenzar a atender los compromisos asumidos con las aerolíneas que esperan el modelo.

El regulador emitió el 3 de agosto de 2026 un certificado de tipo modificado y actualizó el registro que autoriza la producción del avión. La FAA señaló que la decisión fue adoptada después de casi una década de revisión del diseño, los análisis de seguridad y diferentes sistemas considerados críticos para la operación de la aeronave.

La aprobación representa un hito para Boeing, pero también tiene implicaciones para el equilibrio del mercado aeronáutico. El 737 MAX 7 ocupa el extremo de menor capacidad de la familia MAX y está configurado para transportar entre 135 y 160 pasajeros en dos clases. Su autonomía máxima alcanza las 3.800 millas náuticas, unos 7.040 kilómetros, superior a la de los otros modelos de la misma plataforma.

Esa combinación de capacidad moderada y mayor alcance permite apuntar a rutas en las que las aerolíneas necesitan reducir el riesgo de operar con asientos vacíos, sin renunciar a conectar ciudades separadas por distancias considerables. También puede resultar útil en aeropuertos ubicados a gran altitud o sometidos a temperaturas elevadas, condiciones en las que el rendimiento de las aeronaves adquiere mayor importancia.

Desde una perspectiva comercial, el MAX 7 amplía las alternativas disponibles para las compañías que buscan adaptar su capacidad a diferentes niveles de demanda.

Mientras los modelos 737 MAX 8, MAX 9 y MAX 10 están orientados a transportar un mayor número de pasajeros, el MAX 7 puede utilizarse en mercados de menor densidad, rutas nuevas o servicios en los que todavía no existe demanda suficiente para emplear aeronaves más grandes.

Esta flexibilidad es especialmente relevante en un escenario en el que las compañías aéreas buscan aumentar la utilización de sus flotas, controlar el consumo de combustible y evitar una sobreoferta de asientos que presione sus niveles de rentabilidad.

Boeing sostiene que el avión consume un 20% menos de combustible y genera un volumen equivalente de emisiones de dióxido de carbono inferior al de las aeronaves que normalmente reemplaza. El fabricante también afirma que su huella acústica es un 50% menor.

La aprobación no implica una reducción inmediata del escrutinio regulatorio sobre Boeing. La FAA anunció que mantendrá inspectores de seguridad en las plantas de producción de la compañía para supervisar el proceso de fabricación, el funcionamiento de su sistema de gestión de seguridad y la evolución de su cultura corporativa.

¡Ya se encuentra disponible la nueva Edición Emag!

Más noticias

© 2023 Gráfica y Servicios Americanos S.A.S.
Todos los derechos reservados.
Oficinas: Carrera 12 # 79 -08  oficina 606
PBX (57) 601 455 30 93 | Bogotá – Colombia