El desarrollo proyectado para la costa suroeste contempla 500 habitaciones hoteleras, 1.200 residencias privadas y marcas como Mandarin Oriental y Rosewood.
Puerto Rico dio luz verde al desarrollo de Esencia, un proyecto turístico y residencial de lujo que movilizará una inversión privada superior a US$2.000 millones en la costa sudoeste de la isla y que se perfila como una de las mayores iniciativas inmobiliarias y hoteleras de la región.
Impulsado por la firma global de inversiones Reuben Brothers y la desarrolladora Three Rules Capital, el complejo ocupará más de 800 hectáreas en Cabo Rojo, frente al Caribe. El plan contempla 500 habitaciones y suites hoteleras de lujo, además de 1.200 residencias privadas, entre villas, terrenos y condominios.
Entre las compañías hoteleras confirmadas figuran Mandarin Oriental y Rosewood Hotels & Resorts, a las que los desarrolladores prevén sumar nuevos socios. Las residencias estarán vinculadas a distintas marcas de hospitalidad y sus precios anunciados parten de aproximadamente US$2 millones y pueden superar los US$20 millones.
La primera fase incluirá un hotel, residencias, infraestructura y nuevas instalaciones. El inicio formal de las ventas está programado para el cuarto trimestre de 2026, mientras que los primeros residentes y huéspedes podrían llegar hacia fines de 2029.
El proyecto incorpora también un centro urbano frente al mar con comercios, restaurantes y espacios de entretenimiento, una escuela privada bilingüe, un centro médico y de bienestar con funcionamiento las 24 horas, una granja orgánica y un aeródromo dentro de la propiedad. La oferta recreativa incluirá dos clubes de playa, senderos, instalaciones ecuestres, espacios deportivos y dos campos de golf.
En términos económicos, los promotores proyectan que Esencia generará más de 17.000 empleos directos, indirectos e inducidos y producirá más de US$7.000 millones en actividad económica de largo plazo. Las cifras corresponden a las estimaciones de las empresas responsables del desarrollo.
Uno de los ejes con los que el proyecto busca diferenciarse es la sostenibilidad. El plan establece que más del 75% de los terrenos quedará destinado a conservación, áreas verdes, recreación y espacios comunitarios. Además, se prevé restaurar humedales, rehabilitar dunas costeras y manglares y ampliar hábitats para aves.
Esencia proyecta igualmente contar con su propia infraestructura energética y de agua. Según sus desarrolladores, funcionará completamente con fuentes renovables y dispondrá de sistemas de captación de agua de lluvia, reciclaje de aguas grises y otras soluciones que permitirían reducir su dependencia de las redes públicas.
Sin embargo, la aprobación provocó oposición entre organizaciones ambientales y comunitarias de Cabo Rojo. Los detractores han planteado preocupaciones sobre el impacto que una iniciativa de esta magnitud podría provocar sobre los recursos naturales, la disponibilidad de agua, la fauna y el desarrollo futuro de la zona.



