The Vessyl abrió bajo el volcán Arenal en Costa Rica con una propuesta que combina sonido inmersivo, vibraciones, meditación, actividades en la naturaleza y gastronomía costarricense.
Costa Rica suma una nueva propuesta a su consolidada oferta de turismo de naturaleza y bienestar. The Vessyl, un pequeño resort emplazado en 48 hectáreas de selva tropical bajo el volcán Arenal, acaba de abrir sus puertas con un concepto poco convencional: utilizar el sonido, las vibraciones y la conexión con el entorno natural como parte central de la experiencia del huésped.
El establecimiento se define como el primer resort de bienestar basado en sonido 4D del mundo, una denominación que remite a una experiencia en la que la música no solamente se escucha. Su principal instalación, denominada Frequency Dome, combina audio espacial, imágenes y un piso flotante equipado con 24 transductores que permiten transformar determinadas frecuencias sonoras en vibraciones perceptibles físicamente.
El espacio fue desarrollado junto con George Augspurger, especialista en acústica ganador de un Grammy, y funciona tanto como santuario sonoro como estudio de grabación. Allí se realizan sesiones de meditación, respiración, movimiento, actuaciones de pequeño formato y encuentros orientados a estimular la relajación, la creatividad y la conexión entre los participantes.
La escala reducida es otro de los elementos de la propuesta. The Vessyl puede recibir solamente 33 huéspedes, distribuidos entre seis villas privadas, una casa en el árbol y siete tiendas de glamping.
El proyecto fue fundado por Josh Stanley, vinculado al desarrollo de la industria del bienestar basada en CBD. Su nueva iniciativa parte de un diagnóstico clave: el aumento del estrés, la sobrecarga digital y la sensación de desconexión que experimentan muchas personas.
En lugar de reproducir el esquema tradicional del retiro de bienestar con programas rígidos, el resort apuesta por una propuesta más flexible en la que cada huésped puede combinar distintas actividades.
Además de las experiencias sonoras, la programación incluye baños de agua fría guiados, ejercicios de respiración, movimiento y prácticas intuitivas, además de las denominadas Quantum Soul Sessions y una experiencia de sudoración vibracional inspirada, según el establecimiento, en tradiciones indígenas.
El resort fue desarrollado junto con AKEN Hotels & Resorts y se encuentra rodeado por un ambiente de selva donde es posible observar tucanes, monos, perezosos, colibríes e iguanas. En los alrededores se encuentran cascadas, aguas termales y el Parque Nacional Volcán Arenal, lo que abre la posibilidad de combinar la estadía de bienestar con excursiones y actividades al aire libre.
La gastronomía ocupa otro lugar dentro del concepto. En Rancho, el restaurante principal del establecimiento, el chef Delvi Saul Mendoza trabaja con ingredientes locales y tradiciones culinarias costarricenses reinterpretadas desde una perspectiva contemporánea.



