El informe anual de seguridad aérea de IATA registró menos accidentes en relación con el número de vuelos. En América Latina y el Caribe se redujo la tasa de siniestros, aunque persisten desafíos operativos.
La seguridad de la aviación comercial mundial mostró un desempeño sólido en 2025, con una reducción en la tasa global de accidentes en comparación con el año anterior, aunque el número de víctimas fatales aumentó. Así lo señala el Informe Anual de Seguridad 2025 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que analiza la evolución de los incidentes en una industria que operó casi 40 millones de vuelos durante el año.
De acuerdo con la IATA, la tasa total de accidentes se ubicó en 1,32 por cada millón de vuelos, equivalente a un accidente cada 759.646 operaciones. El indicador mejoró frente al 1,42 registrado en 2024, aunque se situó levemente por encima del promedio de los últimos cinco años, que es de 1,27 accidentes por millón de vuelos.
En términos absolutos, durante 2025 se registraron 51 accidentes en 38,7 millones de vuelos, menos que los 54 incidentes reportados en 2024, aunque por encima del promedio quinquenal de 44 accidentes.
Sin embargo, el informe advierte que el número de víctimas fatales aumentó significativamente. En 2025 se contabilizaron 394 fallecidos en accidentes aéreos, frente a los 244 registrados en 2024 y al promedio de 198 de los últimos cinco años. También se reportaron ocho accidentes fatales, uno más que el año anterior.
El director general de la IATA, Willie Walsh, subrayó que la aviación continúa siendo el medio de transporte de larga distancia más seguro. “Los accidentes son extremadamente raros y cada uno nos recuerda la necesidad de seguir mejorando mediante estándares globales y cooperación basada en datos de seguridad”, afirmó.
Walsh destacó además que la tendencia de largo plazo refleja mejoras sustanciales. Hace una década se registraba un accidente fatal cada 3,5 millones de vuelos, mientras que actualmente la tasa se redujo a uno cada 5,6 millones de vuelos en el promedio del período 2021-2025.
En América Latina y el Caribe, la seguridad aérea mostró una evolución positiva. Según la IATA, la región registró cinco accidentes en 2025, con una tasa de 1,77 accidentes por millón de vuelos, ligeramente inferior al 1,84 de 2024 y mejor que el promedio de cinco años, que se ubica en 2,02.
El riesgo de fatalidad también disminuyó en la región, pasando de 0,37 en 2024 a 0,26 en 2025. El tipo de incidente más frecuente fue la excursión de pista, un evento que ocurre cuando una aeronave se sale de la pista durante el despegue o el aterrizaje.
A nivel global, el informe identificó como incidentes más comunes en 2025 los golpes de cola (tail strikes), problemas con el tren de aterrizaje, excursiones de pista y daños en tierra. Estos eventos refuerzan la importancia de las medidas de seguridad en las fases críticas de despegue, aterrizaje y operaciones en plataforma.
El reporte también señala que las instalaciones aeroportuarias influyeron en el 16% de los accidentes registrados, lo que evidencia la importancia de cumplir con los estándares internacionales de seguridad en áreas de pista, señalización y zonas de protección.
Además, la IATA advirtió sobre riesgos emergentes para la aviación. Entre ellos destaca el aumento de interferencias en los sistemas de navegación satelital (GNSS), que en algunos casos pueden afectar la precisión de los sistemas de navegación de las aeronaves. Según datos del sector, los eventos de interferencia crecieron 67% entre 2023 y 2025, mientras que los incidentes de “spoofing” de GPS aumentaron 193%.
Otro factor de preocupación es la proliferación de zonas de conflicto, que obligan a modificar rutas y generan mayores desafíos operativos para las aerolíneas. La organización subrayó la necesidad de coordinación entre autoridades civiles y militares para garantizar la seguridad del tráfico aéreo.

