La feria ITB, dedicada al mercado turístico chino, cerró su edición 2026 con 23.500 asistentes, 44.000 reuniones de negocio y participación de 85 países y regiones.
ITB China 2026 cerró en Shanghái consolidándose como uno de los termómetros más nítidos del turismo global en clave china. El encuentro —enfocado en la demanda emisora de China— reunió a más de 23.500 asistentes y facilitó más de 44.000 reuniones de negocio durante tres días, en un contexto donde la industria busca reequilibrar conectividad, producto y estrategia comercial hacia un mercado que vuelve a marcar ritmo.
La organización reportó, además, un crecimiento de 20% interanual en el área neta de exhibición, junto con una expansión en participación internacional y volumen de intercambios B2B. En total, ITB China 2026 congregó a más de 900 organizaciones y compañías de 85 países y regiones, además de 1.700 hosted buyers y 280 representantes de medios y KOLs (Key Opinion Leaders). En paralelo, la ITB China Conference reunió a más de 180 speakers y abrió discusiones en más de 70 temas vinculados al futuro del mercado chino y las tendencias globales.
China como hub de cooperación turística
Más allá de la magnitud del evento, el mensaje que dejó ITB China 2026 fue el de una industria que intenta afinar su oferta ante compradores cada vez más segmentados. Del total de compradores invitados, 34% se concentró en viajes a medida, temáticos y de alta gama, mientras que 25% se enfocó en MICE y viajes corporativos, una señal de demanda con mayor especialización y ticket promedio potencialmente más alto. También se reportó presencia de compradores desde las 31 regiones provinciales de China continental, además de Hong Kong, Macao y Taiwán, lo que amplía el rango de perfiles y necesidades de distribución.
En palabras de Lydia Li, ejecutiva de Messe Berlin (China), ITB China volvió a demostrar “la posición importante de China en la industria global”, destacando una mejora tanto en la variedad de expositores como en la calidad de compradores, además de avances en segmentos como tecnología turística, MICE y viajes de lujo.
Asia lidera el crecimiento; América Latina refuerza presencia
En participación expositiva, Asia fue la región de mayor crecimiento, con un salto de 40% interanual, impulsado por delegaciones grandes como Malasia y un aumento significativo de Turquía, que expandió su escala en 93%.
Para América Latina y el Caribe, el dato también fue favorable: la región creció 26% año contra año, con presencia de destinos y recursos turísticos de Brasil, Perú, Argentina, Colombia, Bahamas, México, Nicaragua, Cuba y ciudades como Buenos Aires, Ciudad de México y Los Ángeles. El movimiento refleja una estrategia sostenida de varios países de la región por aumentar su llegada al mercado chino, con ofertas que van desde circuitos culturales y naturaleza hasta experiencias premium y rutas urbanas.
Europa, por su parte, creció 20% en espacio de exhibición, con países mediterráneos como Italia, Grecia, Portugal y España ampliando presencia. África subió 11%, con participación de boards turísticos como Marruecos, Egipto, Sudáfrica y Costa de Marfil, además de Ethiopian Airlines Group. Medio Oriente también mantuvo presencia con destinos y actores como Abu Dhabi, Qatar y Emirates, mostrando conectividad y producto de alta gama.
Aunque ITB China es una feria comercial, el contexto operativo aparece por debajo de muchas conversaciones: la conectividad entre China y el resto del mundo está siendo reconfigurada por tensiones geopolíticas y cambios en rutas aéreas. De hecho, en la propia agenda del sector se discute cómo el tráfico directo entre regiones puede sustituir conexiones históricas vía hubs, ajustando tiempos, costos y disponibilidad de asientos.
En las sesiones de conferencia, uno de los ejes fue precisamente cómo la tecnología —incluida la IA— y la expansión global de compañías chinas están redibujando la distribución y la comercialización internacional, junto con tendencias de viaje temático, lujo, sostenibilidad y experiencias.
El evento sumó, además, una agenda robusta de networking y formatos de “matching” entre proveedores y compradores. Hubo actividades específicas para marketing de destinos, innovación tecnológica y estrategias de posicionamiento, buscando acelerar acuerdos concretos más allá de las reuniones tradicionales de stand.



