La IATA informó que la demanda mundial de pasajeros cayó 3,4% interanual en abril de 2026, arrastrada por un desplome de 46,6% en aerolíneas de Medio Oriente, pero América Latina no sigue estos números.
El mercado aéreo global entró en abril de 2026 en una fase de alta volatilidad marcada por el conflicto en Medio Oriente y el encarecimiento del combustible. Según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda total de pasajeros —medida en RPK (revenue passenger kilometers)— cayó 3,4% frente a abril de 2025, mientras la capacidad —medida en ASK (available seat kilometers)— retrocedió 2,9%. El factor de ocupación global se ubicó en 83,1%, 0,4 puntos porcentuales menos que un año atrás.
La cifra global, sin embargo, esconde una gran asimetría regional. IATA subrayó que el golpe en Medio Oriente fue tan intenso que explicó buena parte del resultado mundial: los carriers de la región registraron una caída de 46,6% en demanda, con capacidad bajando 37,2% y un desplome de 12,5 puntos en el factor de ocupación, hasta 70,6%. “La caída de 46,6% en la demanda de aerolíneas en Medio Oriente debido a la guerra en la región fue tan aguda que arrastró la demanda total a -3,4%”, dijo Willie Walsh, director general de IATA.
El contraste aparece con nitidez cuando se excluye a Medio Oriente: sin esa región, la demanda global habría crecido 1,2%, lo que sugiere que el freno no fue generalizado sino concentrado en un shock geopolítico y operativo. Lo mismo ocurre en el segmento internacional: la demanda internacional cayó 5,3% interanual, pero sin Medio Oriente habría aumentado 1,9%.
América Latina y el Caribe: crecimiento en un mes difícil
En ese escenario, América Latina y el Caribe destacó como una de las regiones con mejor desempeño. En el total de mercado (doméstico + internacional), la región registró un aumento de 5,0% en RPK y un alza de 4,3% en capacidad, con un factor de ocupación de 82,9%. En el mercado internacional, el desempeño fue aún más fuerte: las aerolíneas latinoamericanas lograron un crecimiento de 8,9% en demanda, con capacidad subiendo 7,2% y un factor de ocupación de 84,6% (+1,4 puntos).
Pese al ruido global, la región sostuvo dinamismo en rutas internacionales, en un momento en que otras geografías se reacomodaron por el cierre o restricción de espacios aéreos y por el alza de costos.
Europa y Asia-Pacífico también mostraron expansión, aunque más moderada en el agregado. En el total del mercado, Europa creció 0,8% y Asia-Pacífico 1,7%, con factores de ocupación altos (85,4% y 85,1%, respectivamente). En el tráfico internacional, Asia-Pacífico subió 3,0% y Europa 0,9%. Un dato operativo relevante fue el aumento del tráfico directo Europa–Asia (+15,3%), interpretado como sustitución de conexiones que antes transitaban por hubs de Medio Oriente.
Doméstico se estanca y Brasil crece, pero con menor ocupación
A nivel doméstico, la demanda global quedó plana (0,0%) interanual, mientras la capacidad creció 0,8%, lo que presionó el factor de ocupación a la baja (81,9%, -0,7 puntos). IATA señaló que el crecimiento en Brasil, China y Japón fue compensado por caídas en Australia, India y Estados Unidos. En el caso específico de Brasil, el doméstico creció 2,6% con capacidad aumentando 4,5%, lo que redujo el factor de ocupación a 79,6% (-1,5 puntos), señal típica de expansión de oferta por delante de la demanda.
Para IATA, el escenario de corto plazo seguirá tenso por costos. Walsh advirtió que “el costo del jet fuel se más que duplicó en abril”, presionando tarifas al alza. También indicó que los datos de programación hacia adelante muestran una oferta reducida en los próximos meses, señal de que las aerolíneas están balanceando combustible caro con demanda más débil.



